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Las venas abiertas de América Latina despiden a Eduardo Galeano

Latinoamérica está de luto

Publicado: 2015-04-16


Desde hace unos días el escritor uruguayo Eduardo Galeano se ha despedido del mundo terrenal para seguir el camino de la inmortalidad. Lo mejor que hizo fue usar las palabras como arma para luchar contra la desigualdad y la injusticia que arrastra a gran parte de la humanidad.

Pocos los conocen como Eduardo Germán María Hugues Galeano, porque decidió firmar desde su apellido materno, y así marcar distancia con su herencia anglosajona. Como toda gran genialidad, tuvo que pasar por muchas experiencias, oficios y trabajos antes de dedicarse al arte de la palabra; pasó de ser obrero, mensajero, caricaturista, periodista hasta ser el escritor que conocemos. Siempre decía:

“Yo escribo para quienes no pueden leerme. Los de abajo, los que esperan desde hace siglos en la cola de la historia, no saben leer o no tienen con qué” para “ayudar a recuperar los colores y la luz del arco iris humano, algo mutilado por años, siglos, milenios de racismo, machismo, guerras y más. Sí, hermano, somos mucho más de lo que se nos dice”.

Galeano, antes de ser un hombre con especial talento literario, era un político; y plasmó en toda su obra una crítica mordaz contra el capitalismo. Era un hombre inclinado hacia los ideales de la izquierda, comprometido y convencido que la revolución latinoamericana era el mejor camino hacia el cambio. Desde muy joven, y como miembro de la juventud socialista, se dedicó a recorrer su país, en ese camino logró entender la importancia de respetar sus raíces indigenistas. Al llegar a los 30 años ya había publicado Memoria del fuego y Las venas abiertas de América Latina, el último, es uno de sus libros más famosos y con mayor repercusión política, porque denunció y desnudó públicamente los abusos de los norteamericanos en América Latina, motivo que dio pie a ser censurado en cierto momento por las dictaduras de Uruguay, Chile y Argentina.

Una de las anécdotas más conocidas sobre “Las venas abiertas…” la protagonizó el finado presidente de Venezuela, Hugo Chávez, quien le regaló un ejemplar (durante la Cumbre de las Américas de 2009) a Barack Obama. Además de ser un gesto provocador, fue una especie de recordatorio sobre el intervencionismo de los Estados Unidos en los asuntos latinoamericanos.

Luego de este acto, Galeano declaró a la prensa y dijo: “Ni Obama y ni Chávez entenderían el texto… Él se lo entregó a Obama con la mejor intención del mundo, pero le regaló a Obama un libro en un idioma que él no conoce. Entonces, fue un gesto generoso, pero un poco cruel.” Para cerrar el capítulo de polémicas, el autor uruguayo sorprendió a todos cuando en mayo de 2014 aseveró que ese libro correspondía a su juventud que no volvería a escribir “Las venas abiertas…” tal como la había escrito en 1971, porque que en ese tiempo “No tenía conocimientos de economía ni de política cuando lo escribí.”

Aunque muchos diarios se aprovecharon de estas declaraciones y las descontextualizaron, trataron de presentar a Galeano como si estuviese renegando de sus ideales socialistas. Galeano hizo esa aclaración porque cuando publicó Las venas… tenía la intención de hacer una obra de economía política, pero no tenía la formación necesaria. Galeano siempre fue un cronista de su tiempo, su experiencia como periodista le permitió hacer una obra narrativa siempre comprometida y llamada a la reflexión. Entre sus ellas destacan la novela corta Los días siguientes (1963) a los relatos contenidos en Vagamundo (1973), o uno de los libros con mayor acogida por parte del público fue El libro de los abrazos.

Toda la obra de Galeano fue escrita en defensa de los más desposeídos, de los jóvenes, de los indígenas, de los ecologistas, de los homosexuales, de las mujeres y de los indignados, con la intención de hacer un frente común contra la injusticia, la desigualdad, la miseria moral y material que abunda en el mundo. Sus trabajos van más allá del análisis exhaustivo de la crítica literaria tradicional, su obra estuvo envuelta en todos los géneros literarios, sumado a sus conocimientos de periodismo, análisis documental, filosofía, política, historia y una especial cuota de realidad.

Hoy Latinoamérica está de luto, hoy no sólo lloran su ausencia los idealistas, los intelectuales, los académicos, los políticos, los luchadores sociales, los poetas o los cuentistas, hoy también lloramos los nadies:

“…

los dueños de nada.

Los nadies: los ningunos, los ninguneados,

corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos,

rejodidos:

Que no son, aunque sean.

Que no hablan idiomas, sino dialectos.

Que no profesan religiones,

sino supersticiones.

Que no hacen arte, sino artesanía.

Que no practican cultura, sino folklore.

Que no son seres humanos,

sino recursos humanos.

Que no tienen cara, sino brazos.

Que no tienen nombre, sino número.

Que no figuran en la historia universal,

sino en la crónica roja de la prensa local.

Los nadies, que cuestan menos

que la bala que los mata.”

Hoy Galeano deja las venas abiertas de América Latina, Latinoamérica llora porque ha quedado huérfana, porque ya no volveremos a leer algo nuevo de él, pero a la vez complacidos aunque haya partido, su desaparición será menos dolorosa para nosotros, porque siempre podremos acudir a su lectura.

¡Hasta siempre Galeano!

Publicado en: http://www.somoselmedio.org/node/2022


Escrito por

Laura Martinez Silva

Historiadora, aprendiz de la vida @isabelsilvax


Publicado en

Contrapicado

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